martes, 21 de septiembre de 2010

Por sus santos cojones

Sabía que el Papa se había pasado por la Gran Bretañá a tocarle las joyas de la corona a Isabel pero, turno de tarde mediante, no me había enterado hasta ayer del contenido de los discursos en los que se rebozó.

Dentro de la importancia que pueda tener para cada uno el nivel de agresión que la fe, en pleno siglo 21, profiere incesablemente y desde todos los púlpitos contra la serena razón de la ciencia, yo personalmente ya me siento bastante zarandeado como ser humano para seguir intentando mantener un punto de vista neutral con respecto a las gilipolleces de estos señores. Y por "estos señores" me refiero a cualquier ser humano que por propia voluntad se doblega ante cualquier argumento místico, sobrenatural o mágico sobre el universo que prescinda de evidencias. Lo siento, pero me he cansado. Ya lo estaba, pero ahora ya del todo. Estoy HARTO de ser la víctima pasiva de esta ignorancia ilustrada y agresiva, de esta moral corrupta e incuestionable desde cualquier ángulo, y de la inmunidad intelectual en la que parecen estar ungidos todos aquellos que quieren abanderar irresponsablemente semejante barbarismo.

Que alguien me explique con qué putos cojonazos puede el señor este soltar que "Al reflexionar sobre las lecciones del extremismo ateo del siglo XX, no olvidemos que la exclusión de Dios, la religión y la virtud en la vida pública llevan al final a una visión truncada del hombre y de la sociedad". Aderezarlo con el recuerdo de "una tiranía nazi que deseaba erradicar a Dios de la sociedad", habiendo pertenecido él mismo a esa tiranía (por activa o por pasiva) en el nombre de la demencia divina del propio Hitler. Cómo este hijo de puta puede decir que "La evangelización de la cultura es aún más importante ahora cuando una dictadura del relativismo amenaza con oscurecer la verdad inmutable sobre la naturaleza del hombre y su destino" con la arrogancia que sólo un imbécil de categoría planetaria podría arrojarse sobre sí mismo afirmando conocer tal cosa.

Este idiota, este impresentable mamarracho, este cómplice y promotor del sadomasoquismo moral, este enemigo declarado de la humanidad no tiene el más mínimo derecho ni autoridad de presentarse ante mí y acusarme a mí y a mi renuncia a creer en soplapolleces, por muy inscritas en mármol que estén, de ser una amenaza radical a la verdad inmutable del destino de nadie, signifique lo que signifique tan somera paja mental, y menos aún enmarcándome en el maldito y demente holocausto del siglo pasado del que él mismo fue más responsable que cualquier ateísmo, viejo o nuevo. Estoy hasta la punta de la polla de la religión, de su ansia de filtrarse como una metástasis pútrida y perniciosa en todos y cada uno de los aspectos de nuestras vidas, de envenenar a nuestros niños (y cosas peores en las que no me meto simplemente por no terminar de perder la cabeza) y del esmegma que conforma la masa social servil e ignorante que la sustenta y la hace posible.

Del mismo modo, pero con mucho más stiff upper lip propio de un caballero del imperio británico:

13 comentarios:

Fuego dijo...

Completamente de acuerdo.

Jolín, si lo hubiese dicho yo no lo hubiese expresado más desde mi personal punto de vista.

Qué le den!!

Vaya si has coincidido con mi opinión. Alucino.

Saludos.

lokkie dijo...

Una cosa es creer en dios y otra ser buena persona.que se ve que el tio se piensa que si no hay de lo primero,no puede haber de lo segundo y por eso esta el mundo condenado,en fin.

PD: confiesa,te has comido a porras y al resto,o les has baneado del blog o algo xD

.undermind dijo...

Amen.

Illuminatus dijo...

Cada día que pasa, un cliente menos. Es pura lógica: cuantos más niños violen y traumaticen, menos borregos que se reproduzcan. Eso si queda alguno que no esté en el talego.

pseudosocióloga dijo...

Completamente de acuerdo pero los insultos hacen que el artículo pierda entidad, pero lo entiendo cuando alguien te saca de quicio....
A mi siempre me ha pasmado que la gente crea, pero que lo haga en una religión que considera que un ser vivo sufre más por no venir a este mundo que por sufrir abusos....me pasma.
Menos pedir perdón y a la cárcel todos los pederastas¿no es delito?pues que paguen.

B.B. dijo...

Ni un punto mas.

una gata en jerusalem dijo...

Castellio contra Calvino pero en versión siglo XXI ( Castellio no serías tú, más bien el caballero inglés del video)
Pero ten cuidado que la bilis es muy mala en exceso :) si te lees el libro de S.Zweig a lo mejor recuperas un poquito la fe en algunas personas buenas sean creyentes o no

Somófrates dijo...

Fuego, me tienen hasta aquí.

Lokkie, Porras se está comiendo a sí mismo. Rebilated y el Profesor Negativo Jr ultimamente se limitan a hacer rimas de rap por email.

Illuminatus, que encubran a uno ya me parecen demasiados.

Pseudosocióloga, cualquier persona que crea algo sin evidencias, y que además intente imponerlo a otros, es un perturbado.

Gata en Jerusalem, no necesito tener fe en nada ni en nadie. Hay personas buenas y malas (pocas), y hay personas que hacen las cosas bien y mal (muchísimas). Y a mí que el sinvergüenza este me achaque el holocausto nazi por no creer en sus tonterías ya me ha hartado. Me declaro beligerantemente escéptico y desprecio cualquier superstición como un acto de demencia y de agresión a sí mismo. No odio a nadie por sus creencias, pero exijo que nada relativo a ellas roce en lo más mínimo mi existencia. Es mi derecho.

Chache dijo...

Amén a eso.

Equipo biofrutas dijo...

yo estoy seguro de que en la primera versión de El Espejismo de Dios había tacos y bilis por doquier, lo que pasa es que se quedaron en la correción de la galerada. Yo tb he pasado de respetuoso a Bad Motherfucker con la Iglesia, serán las canas

dry

Laura Enriqueta dijo...

No creo que atacar la religión sea la solución: hay quien, debido a su debilidad racional, necesita tener fe en la duda y en lo impreciso para dar sentido a su existencia. A esos no creo que se les pueda ni deba sacar del bache, si es la filosofía de vida que han elegido. Y si nos atacan, es por impotencia y porque ni siquiera ellos pueden dejar la ciencia de lado. Solo queda sentir indiferencia.

Simplemente disfrutemos los ateos de nuestra libertad intelectual.

Somófrates dijo...

Yo disfruto de mi libertad intelectual. Creo que salta a la vista.

Y sí, destruír la religión es la solución. Es el chupete que ya somos mayores para seguir usando, pese a la rabieta que se pueda coger alguno en el proceso.

Otra cosa son las creencias personales de la gente, que me incumben lo mismo que lo que puedan depositar en sus inodoros. Exactamente lo mismo.

Comprenderá que me moleste que me agredan arrojándome cualquiera de ambos productos.

Máxime cuando, en el proceso, un ex-nazi aprovecha para responsabilizarme a mí de su holocausto.

Blogger dijo...

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