jueves, 22 de julio de 2010

Disponible

Debo ser de esas personas raras que aún usan el messenger. Más que nada porque se me abre solo al iniciar el PC. Tengo unos doscientos contactos, de los cuales se suelen conectar unos seis. Y de esos seis me dirigen la palabra, eventualmente, dos. No podía ser de otro modo, un hombre de mi talla y personalidad por fuerza ha de tener un oscuro pasado.

Pero hoy me he alegrado mucho de que un amigo haya sido infectado con algún tipo de virus y una especie de bot pasado por el traductor de altavista me ha querido saludar de su parte.



Comprobar hacia fuera. Qué delicioso concepto...

viernes, 16 de julio de 2010

Previously on LOST...

No me arrepiento, pero me queda la duda. Éramos la noche y el día. No fuimos amigos, ni enemigos, no fuimos nada. A penas nos conocimos, dos secos con hielo y demasiada gente. Muchos cigarrillos y otra mujer tirándome de los huevos. Pero hoy he visto a alguien que me ha recordado muchísimo a ella, y me he preguntado qué tal le irá.

Fue en octurbe de 2004 cuando me mandó esto a una cuenta de correo que hace años que no miraba. "Quizá tenga un picahielos bajo la almohada", pensé en su momento. Este no soy yo. Porque no me conoce, porque no me he dejado. Pero aún así lo he buscado porque quería recordarla.

Hace un tiempo hiciste una petición. En su momento no encontré las palabras y nunca te mandé el texto “hablemos de Somo”. Hoy después de leerte no podía dejar de pensar en ti, y porqué sí, porque hoy tiene más sentido decido aceptar tu reto.

Te dije un día que tienes mucha fuerza, que eres poderoso. Sólo tengo una manera de hacerlo, ni siquiera sé si existe otra, en cualquier caso mi versión de ti es por pura comparación con mi mundo, y de eso tampoco tengo mucho. Ese poder tuyo, es la valentía que no tengo, algo que admiro y que no se como demonios liberar en mí. Tal vez los golpes duros, tal vez las estrellas de ese sino tuyo, que renace en cada golpe más fuerte, como el fénix, que es para escorpión algo muy cercano. Te muestras descarado incluso cuando eres vil y malvado con tu lengua afilada, lo haces cuando eres débil y amas y en el desamor mucho más. Lo haces hasta con las imágenes inmensas y las cosas feas que cuelgas en tu blog, porque no eres políticamente correcto, porque eres libre para ser. Dejas que nos acerquemos a ti aunque crees (o dices) que desde hace tiempo rehuyes a los niños perdidos. Pero nos dejas verte muy adentro y yo no sé hacer eso, porque en el fondo me aterra, y no creo que sea por mis fantasmas, son los fantasmas que se dicen, son historias de viejos, que internet es malo y una se lo cree. Que en la vida hay que ser prudente y discreto, alguien debió grabármelo a fuego en las entrañas y eso me atrapa en un red que no quiero. Me equilibraron demasiado. Tú lo eres, pero de un modo muy distinto, te permites el lujo de ser muy bueno y muy “malo” y no perder el norte. Entrecomillo malo, porque soy cobarde, no quiero que me malinterpretes y además seguro que es más políticamente correcto... mis tristezas, mis maneras, no sé.

Tampoco sé si hablo de mí o de tí, pero ya te digo que para entender porqué me gustas hay que entender de que carezco.

Cuando decides ser bueno pero sobretodo cuando decides ser implacablemente gracioso, recurres a tu capacidad de ser malo para ser el mejor. Me río bajito por si me escuchas y decides usarme de blanco fácil, pero me río y me sonrío también, porque sé, que siempre me quedará esa estación de tren en la que nos conocimos, y tu frase: “un pedazo de mi (pero de la parte buena) se quedó en esa estación de tren, para que tu la pisotearas con garbo, morena”
… y ese pedacito, Alex, ya es mío para toda la vida.

Un beso.


Y esto vale más que mil libros y un millón de canciones. Desprecio a la gente estúpida, a la gente egoísta, a la gente cobarde. Y tú no eras ninguna de las tres. Así que guarda ése pedacito, morena. Que ya me quedan pocos, y hoy más que entonces te lo has vuelto a ganar. Estés donde estés.

Un beso feo (son los únicos que los monstruos malos sabemos dar).

domingo, 11 de julio de 2010

Mortalkombaaaaaaaaat

Hay que ver cómo han cambiado las cosas en Sudáfrica, ¿eh?

Todos con la roja...

Pero todos...

Si, "hamijos", lo pone: Es-pa-ña Es-pa-ña Es-pa-ña... y las fotos que tienen en las manos son las originales... seguro.


.

sábado, 10 de julio de 2010

viernes, 9 de julio de 2010

Todos con la roja..

Hasta lleva la equipación, el jodio.


.

It satisfies my soul.

Qué bonito es esto del facebook. Te reencuentras con tus amiguitos del cole, y en un par de semanas estás terminando lo que a penas empezaste en el viaje de fin de curso de octavo hace veinte años. Los dos os quitáis la espinita y tan contentos. Afortunadamente, y gracias a su nombre de pila, no ha hecho falta mucho.



Porque lo que viene siendo el tema de conversación ha ido de la revolución rusa y los motes infantiles a las revistas guarras que le desaparecieron del maletero del coche al profesor de lengua. Siempre sobre el pasado. Nada de presente, y mucho menos de futuro.

Al menos esta se ha preocupado de tratarme como a un ser humano y no me ha tirado al váter después de limpiarse el culo conmigo. Hasta me ha gustado. En mi vida, cada vez que he oído a una mujer decir eso de "es que yo soy muy empática" en realidad ha significado "nos vamos a morir los dos: tú de la hostia que te voy a dar y yo de la onda expansiva". Es lo que tiene estar relleno de explosivo plástico. Afortunadamente a Gloria le sobran las declaraciones de principios.

Pero a lo que voy. Llevo un tiempo mariposeando y no me ha prestado mucho. Nunca me ha querido nadie, pero no es porque el mundo sea injusto conmigo. Ni lloro ni amenazo con comerme la plastilina. Es lo que hay, los bichos exóticos siempre le hemos dado quebraderos de cabeza al encargado del zoo. Si por Darwin fuese aún ni si quiera me habría estrenado, pero afortunadamente no entiendo a las mujeres.

Así que, intentando recuperar antológicos (y antagónicos) pasados periodos históricos de extraordinaria placidez (TM), he decidido que para jugar así mejor no juego. Aún soy muy jóven: ya habrá tiempo para que aparezca otra rara avis sin necesidad de jugarme la salud física y mental artigando ejidos que me pillan demasiado lejos (¡humor referencial!)

En la vida hay demasiados libros, demasiado cine, demasiados videojuegos, demasiado trabajo, demasiados amigos y demasiado rock and roll.



It satisfies my soul.

martes, 6 de julio de 2010

Lo triste de odiar

Acabo de enterarme por la reposición de madrugada del intermedio (cosas del turno de tarde) de la multa a intereconomía por su spot del día del orgullo gay del año pasado.

No voy a hacer ninguna defensa de los homosexuales ante el spot. Ya les ha caído la multa. Por supuesto Intereconomía responde con su habitual victimismo cuando alguien les amonesta por su pleistocena concepción de la libertad de expresión. Pero más allá del malicioso mensaje evidente en el vídeo, me asaltan varias dudas sobre lo que se puede o no considerar como "gente normal y corriente".

Los que celebramos el día del orgullo gay sin ser gays, ¿somos gente normal y corriente?
Los que nos sentimos orgullosos de que esta celebración sea motivo de peregrinaje por su mensaje de tolerancia y su ambiente (en cualquier sentido), ¿somos gente normal y corriente?
Los que celebramos que se reconozcan los derechos civiles de los gays, ¿somos gente normal y corriente?

Esto quedaría muy bonito si lo dejo tal cual. Pero es que si me planteo lo que es la gente "normal y corriente", me asaltan aún más dudas.

Los que en semana santa abnegan las ciudades con sus cirios y sus sufridores ídolos, ¿son gente normal y corriente?
Los que se manifiestan por la imposición de su modelo de familia y sus valores a los demás sin mediar más argumento que el de su propia pátina moral, ¿son gente normal y corriente?
Los que se reúnen para aplaudir cómo se execra y eviscera a un animal con utensilios de jardinería, ¿son gente normal y corriente?

Porque si esa gente normal y corriente se limitara a comer kilómetros de pollas (o a hacerse la tijera como si no existiese el día de mañana) me molestarían bastante menos de lo que lo hacen.

lunes, 5 de julio de 2010

You can never get too low when you're so damn high

Me suda la polla quien seas. Lo que midas, lo que comas, lo que hagas, lo que pienses. Tu veneno o tu puto sancta sanctorum. No me importan tus defectos mientras sólo sean físicos. Y si no lo son, que al menos sean divertidos, coño.

Y lo peor es que sólo esto ya es pedir mucho.

En mi vida algunas personas simplemente me han dolido. Muy pocos me han logrado hacer daño. Unos no pasan de ser esa mierda de perro que cuando vas de pic-nic al parque basta con no poner el mantel cerca. Otros son un truño que cubre el horizonte, afortunadamente largo tiempo dejado atrás.

Mi padre, mi hermano y yo siempre nos hemos querido mucho. Pero somos los tres igual de cabezotas. Igual de reservados. Somos tíos duros, joder. Hace muchos años, en aquel horizonte, mi padre se enfrentaba a la frustración de no saber ayudar a un hijo. Como un hecho extraordinario, del que nunca jamás hemos vuelto a hablar y que fue sentenciado con un silencio que aún a día de hoy perdura, se sentó a mi lado y me dijo algo.

No importa lo que hagas en la vida y no importa lo que te digan aquellos que te rodean. Todos hemos de mirarnos al espejo cada mañana, y hemos de hacerlo del mismo modo que moriremos: solos. Procura poder siempre hacerlo con la cabeza bien alta.

Mi padre me quitó los ruedines de la bicicleta por segunda vez.
El cabrón siempre ha sabido poner toda la carne en el asador.

Y no estoy de bajona. Tal vez sólo yo le encuentre sentido a esto que he escrito, pero es que me ha venido el recuerdo mientras miraba por la ventana hace un rato encadenando pensamientos y me he dado cuenta de lo jodidamente a tope que estoy. He vivido un momento de tranquilidad casi excitante y he querido contarlo.